Dejad que los niños se acerquen al arte

Dejad que los niños se acerquen al arte

Los niños son uno de los segmentos de público más destacados de los museos, donde la gran mayoría de las actividades van dirigidas a ellos, no sólo en ámbitos más formales como el escolar, sino también en su ámbito familiar. Además, las ferias de arte y espacios expositivos también se han sumado a la oferta de actividades pensadas para los más peques de la casa, ya que cada vez hay más cantidad de propuestas vinculadas al arte y los niños y cada vez son más atractivas, amenas, interactivas y participativas. Sin embargo, surge la duda de si las obras que se muestran en estos espacios están pensadas para ellos, y si son capaces de entenderlas y de asimilarlas, independientemente de las actividades que se realicen.

 

Por suerte, cada día surgen más propuestas artísticas pensadas de manera más específica para los niños, arte hecho pensando en la infancia como público final, por tanto, más cercano y teniendo en cuenta sus gustos. Os presentamos tres destacadas propuestas que siguen estas premisas.

 

MUMO

Mumo es un museo móvil de origen francés que se encuentra de ruta por España; un museo exclusivo para niños de 6 a 12 años donde los adultos no tienen cabida. Nos encontramos ante un espacio con obras creadas expresamente para el lugar donde se muestran y para los niños; obras de artistas de reconocido prestigio a nivel internacional que sin perder su estilo crean obras que son asimilables y comprensibles y por tanto más atractivas para ellos pero sin caer ni en tópicos ni en infantilismos. Obras que podrían pertenecer a cualquier museo, galería de arte o feria.

 

Ingrid Brochard, la creadora de este proyecto, quería compartir el arte con los niños y que éste pudiera llegar a todos los espacios y lugares, y tomando como ejemplo los bibliobuses tuvo la idea de crear un museo móvil. Ella pretendía que el arte se pudiera sentir, compartir, imaginar y crear, elementos que no son muy habituales en la educación reglada, y de este modo quiso llegar a los patios de las escuelas y a las plazas tanto de los pueblos como de las ciudades.

 

Mumo es un camión que a través de un sistema hidráulico obtiene dos alturas, permitiendo crear con los contenedores diferentes espacios. Un museo que se empieza a disfrutar desde el exterior, ya que algunas de sus obras se pueden ver desde fuera, como el conejo rojo creado por Paul Mc Carthy o las rayas del contenedor de Daniel Buren, que además, cambian según esté abierto o cerrado, y que se han convertido en símbolos reconocibles del museo, así como la propuesta de Maurizio Cattelan que a través de una mirilla situada en el exterior del camión permite observar una obra en el interior.

 

El museo está compuesto por 14 obras, obras de todo tipo de formatos: vídeo, escultura, pintura e instalaciones, algunas de las cuales están hechas con materiales tan cercanos y reconocibles para los niños como los cordones de colores. Además, el museo sólo es accesible a través de una visita guiada formada por reducidos grupos donde los peques pueden participar, y al no tener una larga duración y al contar con espacios de descanso, se convierte en una visita ágil y atractiva para los niños.

 

En el interior, los peques podrán encontrar obras de Miquel Barceló, Roman Signer, James Turrell, Sébastien Cordoléani y John Baldessari entre otros, obras que permitirán a los niños experimentar qué sintió Alicia en el País de las Maravillas tanto al hacerse pequeña como grande a través de la creatividad, o experimentar las sensaciones que provocan los colores. Son obras que hablan del paso del tiempo, el absurdo, la amistad o la inseguridad, entre otros, y por tanto, temas fáciles de reconocer por los niños y de asimilar.

 

PLOM GALLERY

Las galerías siempre han sido un espacio reservado a los adultos y a la adquisición de arte, un hueco donde los niños no tenían cabida. Sin embargo, cada vez son más las galerías que apuestan por arte pensado para los más peques de la casa, lo que permite que se acerquen al arte actual y que tengan incluso un primer contacto con el coleccionismo.

 

Estas galerías apuestan por artistas jóvenes, en algunos casos emergentes, artistas vinculados al mundo del diseño gráfico y la ilustración,  algunos incluso a la de libros infantiles. Toda esta apuesta por el arte infantil se ha traducido en la aparición de galerías pensadas exclusivamente para este público, como la galería Plom Gallery de Barcelona.

 

Plom Gallery nació hace poco más de un año en Barcelona como una galería pensada para que los pequeños se acerquen al arte y al coleccionismo, planteando el arte como una herramienta de formación y desarrollo humano y como un modo para estimular la creatividad.

 

Cuenta principalmente con obra gráfica y pintura de destacados artistas a nivel nacional e internacional como Amaia Arrazola, Miju Lee, Mr . Ed, Sergio Mora, Eva Armisén o Brosmind. Los temas que tratan son reconocibles y atractivos para los niños y cercanos al Surrealismo Pop y otros movimientos actuales. Además han creado un sistema con huchas cerdos Plom Piggy Bank, algunas reinterpretadas por los propios artistas, donde el peque va ahorrando hasta convertirse en un minicoleccionista.

 

“MAD, UN PEQUEÑO GRAN PLANETA” EN MAD IS MAD

Por otro lado, nos encontramos con otras galerías que si bien no se dedican de manera exclusiva al público infantil, han decidido realizar algunas propuestas para ellos. Tal es el caso de la galería Mad is Mad, que actualmente ofrece una exposición dedicada especialmente a los niños: “Mad, un pequeño gran planeta”.

 

Mad is Mad es una galería especializada en arte joven y emergente, pero no atendiendo a la edad biológica de los artistas sino a su sensibilidad y energía. Y siguiendo esta premisa inaugura una exposición que contará con cinco artistas que por esta vez se dirigirán a los peques de la casa.

 

Una exposición colectiva formada por: Adolfo Serra, Antonio Hermán, Elena Hormiga, Miu Mirambell y Olga de Dios; todos ellos vinculados al mundo del diseño gráfico y la ilustración, algunos destacados ilustradores de libros infantiles.

 

Tal es el caso de Olga de Dios, que con sus dos libros infantiles “Monstruo Rosa” de Apila ediciones y “Buscar” de NubeOcho, ha conseguido una gran repercusión e importantes premios como el premio Golden Pinwheel al mejor libro infantil en la feria CCBF China Shanghái, o el Premio Triángulo Cultural de COGAM por contribuir a la pedagogía de la igualdad. O el de Adolfo Serra, un destacado ilustrador de varios libros infantiles como “No me han invitado al cumpleaños” de NubeOcho y “Caperucita Roja” de Narval Editores.

 

La exposición cuenta con técnicas artísticas muy cercanas al mundo de la infancia y temas muy reconocibles, como monstruos, niños salvajes, y otros elementos fantásticos, temas que saltan de los libros ilustrados al arte y que despertará la curiosidad de los niños.

 

Joan Miró dijo una vez que el arte puede morir, pero lo que cuenta es la semilla que deja en el mundo, la misma semilla de la creatividad, el sentido crítico y el gusto por el arte que estas propuestas pretenden sembrar en los niños.